Los franceses están obsesionados con esta torta. ¡Dale un bocado y entenderás por qué!

Las cerezas, tan ricas y jugosas, no hay quien pueda resistirse en verano. Pero la receta de este delicioso postre clásico francés la guardarás como oro en paño. 

  • 600 g de cerezas.
  • 1 cucharada de mantequilla.
  • 4 huevos.
  • Azúcar.
  • 150 g de harina.
  • Una pizca de sal.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 1 cucharadita de extracto de almendra.
  • 200 ml de leche.
  • 30 g de mantequilla derretida.

Instrucciones:

  1. Primero viene la parte tediosa: deshuesar las cerezas. Si tienes un utensilio para deshuesar cerezas, es más sencillo, pero también puedes usar este truco: quítale la ramita y pon la cereza sobre la boca de una botella (la boca ha de ser más pequeña que la cereza para que esta no se caiga). Presiona un palillo contra la cereza y ¡mira cómo cae el hueso dentro de la botella! Las cerezas ya pueden comerse sin peligro. 
  2. Engrasa un molde de horno o plato redondo con mantequilla. ¡No olvides los bordes!
  3. Espolvorea una generosa cucharada de azúcar sobre el molde engrasado y agita bien para que el azúcar quede distribuido por igual, incluso por los bordes. Ahora echa tus cerezas sin hueso. 
  4. En un bol diferente echa los huevos, el azúcar sobrante y la sal. Mezcla bien. 
  5. Agrega la harina, extracto de vainilla, extracto de almendra, mantequilla derretida y leche a la mezcla de huevo. Bate hasta que quede todo lisito. 
  6. Finalmente, vierte la mezcla sobre las cerezas y hornea durante 45 minutos a 180ºC. Espolvorea con azúcar en polvo y ¡a servir!. 

¿Es una torta? ¿Es un pastel? ¡No importa! Lo que cuenta es que sabe deliciosa y te trae a la mesa todo el sabor del verano. En otras estaciones del año puedes probar otras frutas. ¡Que aproveche! 

Comentarios

Más de Nolocreo