6 ingeniosos trucos de cocina para el día a día

¿Qué haces con la mantequilla dura cuando no puedes untarla en el pan? ¿Cómo puedes saber si un huevo se echó a perder? ¿Y eso de poner todos los plátanos en el horno, para qué sirve?  A continuación detallamos cómo dominar 6 desafíos cotidianos en tu cocina.

1.) La prueba para huevos

Si no estás seguro de si los huevos de tu nevera todavía están buenos, puedes verificarlo fácilmente así: llena un vaso con agua y mete el huevo. Si baja, puedes comértelo con tranquilidad.

2.) Idea para el pan de plátano

Los plátanos muy maduros son particularmente adecuados para el pan de plátano, ya que son muy dulces y pueden cortarse fácilmente. Pero no siempre los tienes a mano. Si tus plátanos aún no están lo suficientemente maduros, simplemente usa este truco: hornéalos durante 20 minutos a 205 °C en una bandeja forrada con papel de hornear, luego convierte la pulpa en una papilla y agrégala a la masa. ¡Hecho!

3.) Hierbas en contenedor de cubitos de hielo

Este truco es genial si no quieres tirar nada después de la cocción: Si te sobran hierbas para cocinar, pícalas y ponlas en un molde para cubitos de hielo. Luego vierte aceite de oliva y pon el molde en el congelador. Las hierbas estarán divididas en porciones por lo que solo tienes que sacar los cubos individuales y fundirlos como base para freír en la sartén.

4.) Pelar los huevos

A menudo toma mucho tiempo pelar un huevo cocido. Pero hay una solución simple: pelar solo el extremo puntiagudo y luego cortar el extremo plano. Ahora solo tienes que apretar el extremo en punta para que salga. Pero no olvides poner la otra mano debajo del huevo, para que puedas atraparlo cuando salga de su cáscara.

5.) Pan con mantequilla dura

Si quieres untarle mantequilla a tu tostada pero dentro del frigorífico se ha puesto más dura que la clavícula de un transformer y no quieres esperar a que se derrita un poco, solo tienes que usar un rallador de queso para hacerla tiritas. ¡Verás qué rápido se esparce por el pan ahora!

6.) Rodillo y molde para galletas

¿Quieres hornear galletas redondas y hermosas, pero no tienes ni un rodillo ni molde para galletas? No hay problema: usa una botella de vino vacía para aplanar la masa. Y en lugar de un molde de galletas, también puedes usar un vaso para darle a las galletas un tamaño uniforme.

Si conoces estos trucos, no solo podrás presumir en cada charla de cocina, sino que también tendrás soluciones útiles para las molestias cotidianas de cocinar y hornear. ¡Lo mejor es ir directamente a la cocina y probarlos!

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